RESUELVEN MISTERIO DE LA REPRODUCCIÓN DE PLANTAS DE VAINILLA

Las estructuras celulares identificadas explican por qué el nudo de los tallos es la única parte funcional en la multiplicación de estas plantas en laboratorio. El hallazgo es un avance para la obtención de diferentes tipos de vainilla, la especia natural más costosa del mundo, después del azafrán y el cardamomo.



Las células de las plantas del género Vanilla están completamente juntas pues comparten las mismas paredes celulares en los espacios intercelulares de unas con otras. Por esta razón no se pueden separar para dividirse y generar hijas. 

El profesor Robert Tulio González, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, explica que dicha condición se mantiene en toda la estructura de la planta, salvo en el nudo, que es la parte del tallo de donde empiezan a salir nuevas ramas. 

Señala que “en otros géneros vegetales hay una lámina de azúcares o lámina media que separa las paredes celulares de células vecinas. En los vértices de las células de vainilla se crean unos pequeños espacios que llamamos ensambles, que son depósitos de pared sin lámina media. Esto mantiene las células juntas”. 

Destaca que por esta razón ninguna otra parte de la vainilla, diferente al nudo, logra proliferar para obtener plántulas. 

Entender estas dinámicas es importante para avanzar en procesos de multiplicación en espacios controlados de poblaciones hoy silvestres (que no han sido cultivadas por el ser humano) que existen en el territorio colombiano. 

Para el profesor, en estas plantas se encuentra la oportunidad de mejorar las características de las variedades comerciales por medio de cruzamientos entre diversas especies de vainilla en busca de nuevas características deseables. 

 

Sin hongos y con aromas más complejos

El experto indica que en ninguna de las poblaciones silvestres identificadas en el Pacífico colombiano, entre Chocó y Buenaventura, se encontraron afectaciones catastróficas causadas por el hongo Fusarium oxysporum, la plaga que genera más daños en los cultivos de vainilla en el mundo, al pudrir raíces y tallos. 

Por otro lado, las poblaciones halladas de Vanilla planifolia –especie más utilizada comercialmente en cocina y producción de esencias– presentaron una ventaja comparativa frente a otras del mundo: sus frutos no se abren y por ello se realizan internamente procesos de fermentación natural que dan lugar a compuestos anisados y aromas más complejos con potenciales agroindustriales innovadores. 

“Esta característica pone el potencial genético de esta población a la altura de las mejores variedades. Podríamos pensar en obtener una denominación de origen para la Vanilla planifolia del Pacífico colombiano”, asegura el docente. 

Por otro lado, los frutos de la Vanilla rivasi, descubierta por investigadores de la U.N. Sede Palmira en 2012, son hasta dos veces más largos que los de la Vanilla planifolia. A partir de esto se podrían realizar cruzamientos entre las dos especies para obtener híbridos cuyos frutos tengan las ventajas del tamaño y el atractivo comercial. 

Durante el estudio, los investigadores encontraron la manera de curar los frutos para que desarrollen su fragancia en la Vanilla rivasi, especie más aromática del mundo. 

“El aroma de los frutos de esta planta se puede sentir hasta a 240 m de distancia, pero sus frutos se rajan prematuramente y dejan salir el aroma, lo que dificulta su comercialización. Nosotros encontramos que congelando los frutos en sazón se pueden desarrollar las propiedades aromáticas sin que se abran”, detalla el doctor González. 

Además indica que las variedades de vainilla que se cultivan en Antioquia, Casanare, Guaviare y Putumayo fueron traídas desde Costa Rica, con la premisa de que se trataba de materiales con grandes ventajas por su resistencia a hongos y otras enfermedades. Sin embargo esta variedad no proporciona frutos de la misma calidad fragante que tienen los de las poblaciones silvestres encontradas en Colombia. 

“Hasta hace algunos años no se sabía que en el país crecía de manera natural la especie comercial Vanilla planifolia”, afirma. En contraste, las plantas nativas de vainilla sí eran aprovechadas por comunidades indígenas y negras del Pacífico para ceremonias religiosas, cortejar durante rituales amatorios y mejorar el olor en espacios cerrados.

 

 

 

A la fecha se han encontrado en el Pacífico colombiano Vanilla oroana, V. calyculata, V. odorata, V. bicolor, V. dressleri, V. rivasii, V. odorata, V. trigonocarpa, V. cribbiana y V. planifolia.

 

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