Minicentrales eléctricas en los barrios para producir electricidad con la basura

Imagen: Anna Hoychuk Shutterstock

 

Gracias a la digestión anaeróbica a pequeña escala se pueden poner en valor los residuos urbanos, generando biogás y bioproductos de valor añadido.

 

El proyecto Decisive estudia la viabilidad de instalar en el entorno urbano pequeños digestores anaeróbicos combinados con motores Stirling. Economía circular de barrio: cómo producir energía en el km 0.

Valorizar los residuos orgánicos transformándolos en energía en el mismo lugar donde se producen. Este es el objetivo fijado por los socios de DECISIVE, un proyecto europeo para la creación de minicentrales de producción de biogás a partir de residuos orgánicos. La idea es verificar la viabilidad económica y la funcionalidad de pequeños digestores anaeróbicos acoplados a motores Stirling: los primeros permiten transformar los residuos en biogás, los segundos son motores de combustión externa que transforman la energía térmica en electricidad.

El contexto social, económico y ambiental actual -explican los socios del proyecto- requiere el desarrollo de sistemas basados en la economía circular que incluyan la gestión de residuos orgánicos, como las biorrefinerías y los productores de compost local. Estos sistemas, que producen energía a partir de biorresiduos municipales a pequeña escala, todavía tienen poco espacio en Europa. Actualmente se están proponiendo varios proyectos de eco-distritos, como KREIS en Hamburgo, Alemania, pero se basan en gran medida en el tratamiento descentralizado de las aguas residuales (Limpieza de las aguas residuales mediante la generación de electricidad). Sin embargo, no existe un enfoque que sea paralelo al desarrollo de los patrones de consumo de alimentos.”

Imagen: Aleksandra Suzi Shutterstock

 

DECISIVE propone desarrollar un sistema de gestión descentralizado para la valorización de residuos a través de la digestión anaeróbica a pequeña escala. Cuando esté en funcionamiento, este tipo de sistemas debería tener una capacidad anual de entre 50 y 200 toneladas, lo que le permitiría funcionar con los residuos de grupos de viviendas y pequeños establecimientos comerciales de restauración.

Entre los resultados esperados, el de verificar los beneficios de dos minicentrales piloto, en Lyon y Barcelona. La primera se construyó en una granja y se usará para probar la compatibilidad de la gestión de residuos orgánicos con la agricultura urbana; el segundo, instalado en un campus universitario, evaluará su funcionalidad en un contexto puramente urbano.

 

 

Más información: decisive2020.eu

https://ecoinventos.com