Nuevo proyecto promueve los árboles en finca para proteger la biodiversidad en Honduras

Busca apoyar a los países en alcanzar los objetivos de biodiversidad nacionales e internacionales
 
Grupo focal de actores clave de árboles en finca de la zona de Catacamas, Olancho.
 
Gracias al apoyo financiero de la Iniciativa Internacional para el Clima (IKI) de Alemania se ejecuta un proyecto que ayudará a Honduras, y a otros cuatro países (Indonesia, Ruanda, Uganda y Perú), a incorporar el potencial de los árboles en fincas en la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad; la cual tiene el mandato de transferir las metas de la Convención de Biodiversidad de las Naciones Unidas (UNCBD) denominadas “Aichi” al contexto nacional.

 

El proyecto tiene una duración de cuatro años (2018-2022) y fue perfilado por un consorcio de instituciones liderado por el Centro Mundial para la Agroforestería (ICRAF) e integrado por el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), la Universidad George-August de Gottingen y la Universidad Leibnitz de Hanover, ambas de Alemania.

 

De acuerdo con Edwin García, coordinador del proyecto CATIE-Honduras, el objetivo es mejorar la capacidad de los países para alcanzar varias metas Aichi para la Diversidad Biológica; especialmente en lo concerniente a las metas Aichi #2 (los valores de biodiversidad se han integrado en las estrategias nacionales y locales de desarrollo y reducción de la pobreza y en los procesos de planificación, y se están incorporando en la contabilidad nacional, según proceda, y en los sistemas de presentación de informes), Aichi #7 (las áreas de agricultura, acuicultura y silvicultura se gestionen de forma sostenible, garantizando la conservación de la biodiversidad) y Aichi #20 (mayor movilización de recursos financieros para la implementación efectiva del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020).

 

“Se aumentará el conocimiento sobre los vínculos entre los árboles, la agricultura y la biodiversidad y proporcionará herramientas para productores, extensionistas, tomadores de decisión e inversionistas. Además, evaluará una gama de opciones de financiamiento e inversión a fin de aumentar la inversión en árboles en la agricultura y ayudará a los socios locales a elaborar vías de acción y planes de negocios”, indicó García.

 

Además, añadió que el proyecto preparará manuales que describan opciones viables, rentables y atractivas para aumentar el uso de árboles en tierras agrícolas en cada país y se diseñará una herramienta de evaluación de la biodiversidad que se pueda utilizar para medir la contribución de los árboles en fincas a la biodiversidad y la sostenibilidad, lo cual ayudará a los gobiernos a verificar los esfuerzos destinados a restaurar los servicios ecosistémicos en paisajes agrícolas.

 

 

Primeros pasos

 

García explicó que el primer paso en la implementación del proyecto en Honduras fue un taller de inserción para restablecer contacto con los actores locales e iniciar la construcción de una agenda conjunta. A este taller, realizado en el mes de junio, asistieron más de 20 organizaciones, entre las cuales estuvieron representantes y tomadores de decisión de diversos sectores como ministerios, unidades locales, representantes de cadenas productivas, cooperantes internacionales y academia.

 

Los participantes al taller respaldaron las metas e impactos esperados con el proyecto; optimizar el manejo de los árboles en las fincas para mejorar los medios de vida de la población rural, conservar biodiversidad y ayudar al gobierno a cumplir y reportar sus contribuciones a las meta Aichi. Al igual que su propuesta operativa; usar ciencia para mostrar evidencia del valor de los árboles en finca, para mejorar medios de vida y biodiversidad, y mejorar los marcos legales y políticos para estimular la plantación, manejo y uso de estos árboles.

 

“La idea es incluir también a otros gremios y cámaras de productores agropecuarios y forestales y representantes del sistema financiero nacional que apoyan la producción agropecuaria y forestal en el país y que podrían incorporar el financiamiento de árboles en finca en sus carteras financieras”, añadió García.

 

Dentro de las actividades próximas del proyecto en Honduras se encuentra el taller: "Desarrollo de un conjunto de herramientas de evaluación de la biodiversidad para el seguimiento del progreso en la meta 7 de Aichi”, a llevarse a acabo en Tegucigalpa, del 11 al 17 de noviembre del presente año, con la participación de más de 20 expertos internacionales en biodiversidad prevenientes de los cinco países en donde se ejecuta el proyecto.

 

 

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