Estudio arroja información clave para desarrollar cultivos resistentes a las heladas

Investigadores de la Universidad de Australia Occidental (UWA, por sus siglas en inglés) han descubierto que una proteína de las plantas, la enzima ATP sintasa, desempeña un papel fundamental en la forma en que las plantas responden al frío.

El descubrimiento, publicado en New Phytologist, podría usarse para producir cultivos resistentes a las heladas, lo que ahorraría a la industria agrícola millones de dólares cada año.

Los investigadores dicen que el nuevo hallazgo podría prevenir el impacto de eventos climáticos significativos, como las bajas temperaturas récord en el cinturón de trigo de Australia durante este año, que eliminaron un millón de toneladas del cereal.

El Dr. Nicolas Taylor, de la Escuela de Ciencias Moleculares de la UWA y el Centro de Excelencia en Biología Energética de Plantas (PEB) de la UWA, dijo que a medida que cambia el clima es cada vez más importante comprender cómo responden las plantas a la temperatura.

“En nuestro estudio observamos plantas en condiciones de casi congelación y observamos que había una disminución en la producción de ATP, la principal moneda de energía de las células vegetales, lo que llevó a una reducción del crecimiento”, dijo el Dr. Taylor.

“Sobre la base de una serie de estudios internacionales, se pensó previamente que otros componentes de la producción de energía eran más sensibles que esta enzima, sin embargo, nos sorprendió identificar a la ATP sintasa como la culpable”.

El hallazgo ha llevado a nuevas revelaciones sobre las respuestas de las plantas a la temperatura.

La Dra. Sandra Kerbler, de UWA y PEB, dijo que los beneficios de comprender una enzima crucial para la producción de energía tan sensible al frío fueron de gran utilidad para la industria agrícola y para el futuro de producir cultivos resistentes a las heladas.

“La investigación ha cambiado los pensamientos anteriores sobre cómo las plantas enfrentan el estrés por temperatura y ha resaltado nuevos ángulos para la investigación”, dijo la Dra. Kerbler.

“Una mejor comprensión de cómo se altera la producción de energía de una planta en respuesta a las temperaturas cambiantes podría informarnos de cómo mejoramos las plantas para que se adapten mejor al cambio climático”.