Crean coctel biológico para remediar suelos contaminados por hidrocarburos

Investigadores del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) desarrollaron un proceso de biorremediación de suelos contaminados por hidrocarburos, que consiste en el empleo de pastos, lombrices y bacterias.

Los científicos de este Centro Conacyt han obtenido resultados importantes con este coctel de agentes biológicos en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Veracruz, después de haber escalado el proceso del laboratorio e invernaderos.

Además de bacterias degradadoras y encapsuladas, empleadas comúnmente en otros procesos de biorremediación de suelos, los especialistas utilizaron lombrices “exóticas” (Pontoscolex corethrurus) del sitio halladas en las instalaciones de Pemex en Papantla, así como pastos nativos (Panicum maximum) que reverdecen en el lugar.

“Se dice que la lombriz es exótica puesto que no pertenece originariamente al sitio, pero que ya lo ha colonizado”, explica Silvia Maribel Contreras Ramos, investigadora que coordina la investigación en el Ciatej. “Aunque se conocía que tienen un efecto en la degradación de hidrocarburos, no se han estudiado mucho. Nosotros las encontramos en el sitio y las probamos en el laboratorio con buenos resultados”.

Sobre los pastos, refirió que existen diferentes tipos de plantas que ya se emplean para eliminar hidrocarburos, sin embargo tienen limitantes, como extensión de raíces o elementos asociados de degradación. “Pero ya se usan de forma natural en el mundo, no se introducen especies nuevas, sino algunas de las cuales ya están en abundancia en el sitio contaminado”.

Los tres elementos del coctel fueron probados de manera individual y después en su conjunto, puesto que los datos indicaban una sinergia para eliminar los hidrocarburos.

De la mano de Pemex se probaron en conjunto en un área sumamente contaminada —más de 14 mil partes por millón—, que fue un campo de extracción de petróleo el cual dejó de operar hace más de 15 años y que sólo recibe mantenimiento. Este es uno de los sitios que existen en el país al que se le llama “pasivo ambiental”, es decir, que ha sido dañado ambientalmente por una obra, proyecto o actividad productiva o económica y no ha sido reparado o restaurado.

Se preparó el suelo para adicionar cierta cantidad de lombrices, plantar una densidad de plantas e inyectar la dosis de bacterias adecuada, relata la científica. “Se monitoreó el lugar por más de tres meses y hallamos que la remoción de petróleo fue de casi el 80 por ciento, en tanto que la disminución  de contaminantes de alto peso molecular, llamados policíclicos aromáticos, que son los más peligrosos, fueron eliminados hasta en un 70 por ciento”.

La científica refirió que si bien Pemex ya emplea ciertos procesos de remediación, sus especialistas nunca habían visto uno como el desarrollado por el Ciatej, en conjunto con el Inecol y la Universidad Veracruzana. Añadió que incluso hay una iniciativa para combinar éste con un proceso electroquímico de otro centro Conacyt, el cual podría ser de amplio interés para la paraestatal.

Finalmente, dijo que ante la postura del nuevo gobierno de llevar a cabo un  desarrollo energético a través de refinerías, deberá contemplar acciones de mitigación contaminante, donde este tipo de tecnologías ofrecen nuevas soluciones y perspectivas que se deben contemplar.

 

 

Créditos: Isaac Torres Cruz, Crónica