Las mujeres intentan abrirse paso en la agricultura francesa

 Imagen de archivo de una vendimiadora que recoge uvas en localidad francesa de Rivesaltes. EFE/Guillaume Horcajuelo

 

Las mujeres agricultoras, las grandes olvidadas de las políticas agrarias en Francia, representan una cuarta parte de todos los trabajadores franceses del sector. En Bretaña, la red “Agriculture au Féminin” intenta que los poderes públicos galos fijen su atención en el problema de la igualdad de género en el sector agrícola, según cuenta este reportaje del portal EURACTIV.fr, socio de EFE.

 

La agricultura francesa ya no es un sector reservado a los hombres: una cuarta parte de los trabajadores agrícolas en Francia son mujeres. Pero en la realidad las cosas son distintas.

La cifra de mujeres en la profesión agrícola va en aumento: un 41% de las explotaciones agrícolas galas está gestionada por mujeres. También hay cada vez más mujeres que entran en el mundo de la producción en granjas de agricultura orgánica y en otras variantes de producción, entre ellas las cadenas cortas de suministro.

 

No obstante, según Nabila Gain-Nachi, representante para igualdad y paridad en la Cámara Agrícola de Bretaña, a los agricultores no les preocupa en exceso el tema de la igualdad.

“Les preocupa el precio de la leche, sus ingresos, la economía, etc...”, aseguró.

 

Gain-Nachi explicó a EURACTIV-Francia que hay muchas áreas en el sector agrícola en las cuales se podría mejorar la igualdad de género, entre ellas el trabajo físico, la propiedad de la tierra, la igualdad salarial, e incluso la representación femenina en los organismos de toma de decisiones.

El departamento galo de Côtes-d’Armor, en Bretaña, está a la vanguardia en cuestiones de igualdad de género, teniendo en cuenta que es la única Cámara de Agricultura gala que ha establecido un grupo “ad hoc” para abordar ese problema en el sector agrícola.

 

“El concepto de ‘agricultura en femenino’ se creó en 2004 en la Cámara Agraria de Côtes-d’Armor. Lo hicimos cuando nos dimos cuenta de que no existía nada parecido en ninguna cámara agrícola o en general”, explica Gain-Nachi.

Gracias a fondos de la UE, la Cámara de Agricultura de Côtes-d’Armor realizó un estudio sobre mujeres gestoras en explotaciones agrícolas. Los resultados del estudio demuestran que las mujeres se sienten profesionalmente aisladas en ese terreno.

“Las mujeres agricultoras están más afectadas por el aislamiento que los hombres. Esto pone de relieve la necesidad de tomar medidas específicas para apoyar a las mujeres que trabajan en agricultura”, subrayó Gain-Nachi.

En septiembre de 2005, la Cámara organizó una jornada para las mujeres agricultoras denominada “Agricultura en fememino”. Otros departamentos franceses en la región de Bretaña siguieron los pasos, y en 2009 se puso en marcha en Bretaña “Agricultora en femenino” (Agricultrice au féminin).

 

El grupo recibe ayudas del Fondo Social Europeo (FSE) con el objetivo de tomar medidas que promuevan el atractivo del sector agrícola, la formación y el empleo de mujeres en puestos de responsabilidad.

“También hemos producido la primera guía de la comunicación para las cámaras de agricultura que no incluye estereotipos de género”, subraya Gain-Nachi.

 

No obstante, dado que el programa europeo terminó en 2013, los subsidios han sido escasos, y otras regiones francesas han tenido dificultades para seguir esa misma estela.

“Actualmente contamos con un presupuesto de cerca de 30.000 euros al año para la región de Bretaña. Con esa cifra desde luego no vamos a poder cambiar radicalmente la manera de pensar en el sector”, se lamenta.

 

 

Organismos de toma de decisiones

 

La participación de las mujeres en los órganos de toma de decisiones se considera una de las principales herramientas para que escalen más posiciones en la agenda política.

“Necesitamos más mujeres en los órganos de toma de decisiones”, subraya Gain-Nachi.

“En 2013, un decreto firmado por el entonces ministro de Agricultura y Alimentación, Stéphane Le Foll, impuso una cuota de igualdad de género en la lista de candidatos a las cámaras de agricultura.

 

No obstante, los puestos de responsabilidad a menudo siguen estando vedados para las mujeres, ya que en la actualidad sólo presiden cuatro de las cámaras de agricultura francesas.

 

 

Estatus de “esposa colaboradora”

 

Otro paso fundamental de cara a apoyar a las mujeres agricultoras se dio en 1999 con el establecimiento en Francia del estatus de “esposa colaboradora”.

“Esta reforma supuso algo de reconocimiento a las mujeres que trabajaron durante tanto tiempo en la sombra (…) “Antes de esto, las mujeres de los agricultores no significaban nada en la granja. Ahora tienen un estatus”, explica Gain-Nachi.

 

En 2014, nueve de cada diez “esposas colaboradoras” eran mujeres, según datos de la "Mutualité Sociale Agricole (MSA)", que proporciona cobertura social en el sector agrícola.

A pesar del estatus de “esposa colaboradora”, un gran número de mujeres sigue ejerciendo la profesión sin un estatus legal (entre 2.000 y 5.000 según un informe del Senado francés).

 

No obstante, esos pequeños pasos no han tenido un seguimiento a escala de la UE. El tema de la igualdad de género es difícil de encontrar en la nueva PAC, actualmente objeto de negociación en Bruselas.

“En la nueva PAC no hay nada relativo a las mujeres, nada de nada. Hicimos sugerencias de enmiendas, como el apoyo diferenciado para las mujeres emprendedoras en el campo, y que enfrentan dificultades especiales en comparación con los hombres”, agregó Gain-Nachi.

“Hay cosas que la PAC podría impulsar en relación con el lugar de las mujeres en la agricultura, que también podrían beneficiar a los hombres, entre ellas el desarrollo de herramientas ergonómicas para el trabajo físico (sobre el terreno)”, agregó.

 

En el Parlamento Europeo (PE), el asunto del lugar de la mujer en la futura PAC también suscita algunas preguntas. El Comite del PE sobre Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) y el de Derechos de la Mujeres e Igualdad de Género (FEMM) han hecho un llamamiento para que la igualdad de género se integre en la PAC “post 2020”, aunque de momento esa sugerencia no ha sido incluida en la propuesta de Bruselas.

 

 

Fuente: http://euroefe.euractiv.es