Agricultura ecológica para evitar el abandono de tierras

La agricultura española está en crisis, como tantos otros sectores que no acaban de adaptarse a un mundo lleno de cambios e incertidumbre. Pero sin agricultura no se puede sobrevivir en un mundo superpoblado..

 

 

 

 

Así que mucha gente, muchos jóvenes sin trabajo tras la crisis de 2008, algunos desencantados de un mundo desconectado de la naturaleza, se han puesto a pensar y están demostrando que otra forma de cultivar es posible, y pasa por la agricultura ecológica. Un dato curioso sobre este asunto es que la Comunitat Valenciana se ha convertido en un magnífico ejemplo y referente. El sector ecológico valenciano generó un volumen de negocio de 452,4 millones de euros en 2018. Esta cifra representa el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de toda España, que alcanza los 1.805 millones de euros.

 

Es decir, una cuarta parte de la producción española nace en nuestra autonomía, según datos del Informe Anual de la Producción Ecológica del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV). Este crecimiento no obedece a un único factor. En primer lugar, la falta de rentabilidad de algunos cultivos tradicionales y el abandono de algunas tierras han dejado terrenos disponibles para el mercado ecológico. «Muchos agricultores jóvenes están viendo una nueva oportunidad para seguir con unas tierras a las que no se les está sacando rentabilidad», destaca José Antonio Rico, presidente del CAECV.

 

Por otra parte, existe una mayor información y concienciación sobre un método respetuoso con el medio ambiente y con los ciclos de vida de las plantas y los cultivos. Los consumidores valoran esta filosofía y son los que mandan. Así que la cantidad de operadores crece y crece. La Comunitat Valenciana cerró 2018 con 2.904 operadores -productores agrícolas, ganaderos, de material vegetativo, acuícolas, empresas e importadores-. Esta cifra ha supuesto un incremento del 11,2% en el último año, mientras que entre 2015 y 2018 el crecimiento ha sido del 29%.

 

Rico también destaca el trabajo de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, que puso en marcha la primer edición del Plan de Producción Ecológica de la Comunitat Valenciana, acotado entre los años 2016 y 2020. «Ha sido fundamental para poder hablar en los términos que hoy lo hacemos, como la primera autonomía de toda España en el crecimiento, en el último año, en el número de operadores y superficie certificada», señala Rico, productor de uva de mesa ecológica de Novelda (Alicante). «Estamos creciendo de forma ordenada y estamos mejorando el campo valenciano, ofreciendo al consumidor productos sanos, de mayor calidad y respetuosos con el medio ambiente, que es lo que nos está demandando», subraya.

 

 

Relevo generacional

 

La falta de relevo generacional a causa, entre otras razones, del abandono de las zonas rurales es el mayor reto al que debe enfrentarse el sector agrícola, junto con la falta de rentabilidad de muchos cultivos. Y parece que el sector ecológico ha tomado el relevo porque encuentra algunas soluciones. «Está generando nuevas oportunidades de negocio y de trabajo, y esto es algo que tenemos que celebrar porque está ayudando a la falta de relevo generacional y a la incorporación de la mujer en un sector donde siempre ha prevalecido el hombre», mantiene el presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana.

 

Actualmente es fácil acceder a productos bio. Incluso las grandes superficies los han acogido en sus lineales. «Para nosotros es bueno que los grandes fabricantes y superficies cuenten con producto ecológico, porque eso significa que el mercado va en esa dirección y, por lo tanto, el trabajo que estamos haciendo va por el camino correcto. Otra cosa bien diferente es que lo hagan porque ahora está de moda hablar de alimentación sana, saludable y respetuosa con el medio ambiente, lo que conocemos como postureo. Esto nos preocupa, porque si fuera así, se van a equivocar», advierte Rico.

 

De hecho, el consumo de productos de alimentación ecológica en España creció un 14% en 2017 impulsado por las ventas en los supermercados, según el estudio ‘Mitos y realidades de los productos ecológicos’. Es un crecimiento muy significativo si se tiene en cuenta que el consumo en el mercado de alimentación tradicional aumentó un 2% en el mismo año. Sin embargo, el nivel de penetración de los productos ecológicos sigue siendo bajo en España, con un 42%, si se compara con otros países europeos, que alcanzan hasta el 80%.

 

 

Mercados

Hace algunos años prácticamente toda la producción ecológica de la Comunitat Valenciana se destinaba al mercado exterior, sobre todo a países europeos como Suiza, Francia, Alemania, Reino Unido o Italia. «En estos momentos, aunque nuestro principal mercado sigue siendo la exportación, estamos consiguiendo vender mucho más en el mercado interior y nuestros esfuerzos deben seguir en esta línea», apunta el presidente del CAECV.

 

El sector ecológico de la Comunitat Valenciana está demostrando ser tremendamente competitivo e innovador, y capaz de levantar un segmento que parecía sentenciado a una injusta muerte a medio y largo plazo. Y lo hace con un método de producción que pone en la balanza tanto las finalidades económicas como los beneficios sociales y medioambientales. Pero esto no viene de ahora, advierten los expertos. «Hay agricultores, cooperativas y empresas valencianas que se dedican al sector ecológico desde hace más de 20 años, cuando nadie sabía qué era esto de la agricultura ecológica», defiende Rico.

 

Las cifras dicen que la producción ecológica tiene buena salud, pero hay algo más aparte del aspecto cuantitativo. «Esto va más allá de las modas. Muchos agricultores y empresas llevamos muchísimos años trabajando en este método de producción porque creemos en él. Es una filosofía de vida, de creencias y de respeto con todo lo que nos envuelve», destaca.

 

 

Fuente: https://www.revistamercados.com