BIOTECNOLOGÍA

Proyecto Symbio: Mejillones para controlar la calidad de las aguas

La última evidencia científica alerta sobre la presencia de metales pesados en el suelo, agua y atmósfera, recomendando un control continuo de la calidad del agua para prevenir problemas ecológicos que puedan afectar a la inocuidad de los alimentos, la salud humana y animal.

En la actualidad la tecnología está abarcando muchos más ámbitos que hace unos pocos años, siendo uno de ellos el reciente sistema de biomonitoreo. Biomonitorizar es un término utilizado para aquellos recursos encargados de detectar y medir sustancias o metabolitos considerados tóxicos para el ser humano o para los animales. En estos últimos años se ha trabajado con indicadores biológicos para conseguir información sobre las características ecológicas del medio ambiente y sobre el impacto que algunas prácticas pueden causarle. 

El resultado de un ecosistema dañado por la mala calidad del agua (por contaminantes como el plomo o el cadmio) implica una modificación de la biodiversidad, extinción de algunas especies  y una alteración de la cadena eutrófica, afectando tanto a animales como humanos. 

“Górnoslaskie Przedsiebiorstwo Wodociagów” es una empresa que abastece agua a un millón y medio de habitantes de la ciudad polaca de Silesia. El proyecto científico que han llevado a cabo lleva el nombre de Symbio, y su principal peculiaridad es que la calidad del agua es controlada por la monitorización de 8 mejillones (Unio tumidus), que informan sobre la contaminación más pequeña que pueda ocurrir, actuando como sistema de alerta.

La respuesta de los mejillones cuando tienen estrés o cuando las condiciones del agua no son adecuadas consiste en cerrar rápidamente sus conchas. Los mejillones tienen sus conchas abiertas la mayor parte del tiempo, y pueden filtrar entre 15 y 45 litros al día de agua, lo que les hace acumular sustancias tóxicas por ello. Los mejillones se han adoptado en programas de biomonitorización por su sensibilidad a los contaminantes químicos que se pueden encontrar en este medio. En el caso de que el sistema detecte el cierre de las conchas de estos mejillones, generará una señal de alarma para el laboratorio por algún cambio repentino en los parámetros químicos del agua.

Este método de monitorización es una de las tecnologías más efectivas y probadas que complementan las pruebas de calidad del agua en Polonia. 

Uno de los estudios que sirvió de base para desarrollar la biomonitorización con mejillones para la detección de contaminantes químicos fue realizado en la Universidad de Poznan por Selena García Huertas, de la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona, de la Universidad Politécnica de Cataluña.

En el estudio se analizó el comportamiento de los U. tumidus y la forma en que reaccionan según el tipo de sustancias que detectan en el medio acuático. El objetivo final del estudio fue la construcción de un sistema de alerta temprana para reducir el tiempo de respuesta humana ante episodios de contaminación. Un total de 40 mejillones fueron estudiados en el laboratorio del Departamento de Ecología y Protección Ambiental en la Universidad de Poznan de Ciencias de la Vida.

Se observaron diferentes reacciones con diferentes sustancias como hierro, nitrato de amonio u óxido nítrico que se pueden encontrar en el medio acuático. Los mejillones se comportaron de manera muy similar ante la misma sustancia, de manera que podría reconocer ciertos patrones de comportamiento para identificar cada una. Otra observación es que siempre que los mejillones reaccionan lentamente a cualquier cambio en el medio ambiente (cuando se añade una sustancia), indica que están tratando de adaptarse a las nuevas condiciones. Sim embargo, si los mejillones reaccionan rápido significa que no hay posibilidad de resistir y sobrevivir a las nuevas condiciones, lo cual implica una contaminación en mayor medida. 

A día de hoy, el tema de la biomonitorización del agua con mejillones se le considera “área inexplorada”. En los próximos años veremos investigación donde se profundiza en estos sistemas incluso utilizando otras especies distintas como ranas (Pelophylax ridibundus) o especies de peces para monitorizar sus alteraciones en el campo eléctrico para medir acumulación de metales en pantanos.

 

 

 

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